
Isidro Jabato, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
4 lugares
Dos Sitges a Cuatrocientos Metros
El festival de cine de género y la calle gay son el mismo pueblo, levantado por la misma costumbre del siglo XIX de fundar sociedades.
Por qué deberías ir
- La 59ª edición del Festival de Sitges va del 8 al 18 de octubre de 2026, con homenaje a los 50 años de Carrie de De Palma
- La Bears Week va del 4 al 13 de septiembre de 2026; el Carnaval hoy se ubica del 20 de febrero al 2 de marzo de 2027
- Todo entra en una caminata de quince minutos: la sala donde nació el festival, la calle de bares y el monumento de la costanera
- Una sede que hay que confirmar antes de contar con ella: la sala de El Retiro está en obras desde mayo de 2024
Sitges es famoso por dos cosas que suenan inconexas. Una es el festival de cine fantástico que Wikipedia ubica junto a Fantasia y Fantastic Fest. La otra es una de las mayores concentraciones de bares gays de Europa. Ocupan las mismas pocas calles, y del salón donde empezó el festival a la esquina donde arranca la calle de bares hay unos cuatrocientos metros.
El tejido que las conecta es más aburrido y más interesante que una casualidad: el Sitges del siglo XIX se enriqueció con la plata que volvía de Cuba y de América, y los pueblos ricos de Cataluña gastaban esa plata fundando sociedades. Edificios con escenario adentro. Socios que programan cosas.
La sala de la que salió el festival
El Casino Prado Suburense es una de esas sociedades: 1877, un salón de 1870, cine desde 1907. En 1968 sus socios armaron una semana de cine fantástico en su propio teatro, y esa semana es el antecedente directo de la 59ª edición, del 8 al 18 de octubre de 2026, que este año arma programación alrededor de los cincuenta años de Carrie de Brian De Palma, más líneas de cine español y asiático.
Al festival esa sala le quedó chica hace mucho. Su pantalla principal hoy es el Auditori de 1.380 butacas en un hotel de Aiguadolç. Pero el Prado sigue proyectando, sigue con su cineclub y sigue teniendo un jardín donde pone películas.
Una precaución antes de armar cualquier itinerario de octubre: El Retiro, la otra sociedad histórica del pueblo y sede del festival durante décadas, tiene la sala cerrada por obras desde mayo de 2024 y sin fecha de reapertura publicada. Verifíquenlo, no lo den por hecho.

Los otros cuatrocientos metros
Bajando desde el Prado, Parrots lleva más de treinta años en la esquina de la Plaça de la Indústria, a la cabeza de la calle Joan Tarrida. Es el punto de encuentro, no el salón más interesante de la calle: conviene saberlo antes de dedicarle una noche entera.
Sigan hasta el mar y llegan a la parte que las guías se saltan. El triángulo rosa del Passeig Marítim se colocó en 2006 para marcar diez años del 5 de octubre de 1996, y el pueblo lo catalogó en su propio parque escultórico municipal en vez de dejarlo como placa ajena. Un lugar de veraneo que hace eso está afirmando algo bastante distinto de un lugar con una bandera arcoíris sobre la puerta de un bar.
No se pierdan hacer la caminata de un tirón, en ese orden — Prado, calle, monumento, mar — en la hora previa al atardecer. Son unos veinte minutos, y es la única forma de que los dos Sitges se lean como un solo lugar y no como dos listados.



