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Slimelight en Electrowerkz

Nessie Spencer, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

Vida Nocturna y Música·Angel, London, United Kingdom·Cómo llegar ↗

Slimelight en Electrowerkz

La noche gótica más antigua del mundo, en una vieja acería de Angel. Ya no es semanal.

STEFAN

Leyenda localTrasnochadorVer y dejarse ver

Razones para visitarlo

  • Funciona desde 1987, cuando Electrowerkz era una nave tomada sin luz y sin puertas
  • Ahora se hace cada seis semanas más o menos, no todos los sábados — el dato que casi todas las listas de Londres siguen dando mal
  • Estructura de club con socios, tres pisos programados, permiso hasta las 6 de la mañana
  • El público abarca cuarenta años de la misma escena: quienes estuvieron en la primera noche bailan junto a quienes nacieron después

Arranco por lo que te arruina la noche si nadie te avisa: Slimelight ya no es una fiesta semanal. Buscá "club gótico Londres" y te va a salir una página de listas que dicen todos los sábados, porque eso fue cierto durante unos treinta y cinco años y nadie actualiza un listicle. Ya no lo es. Fuera de la temporada de Halloween — que sigue siendo lo más grande del calendario — se hace más o menos cada seis semanas.

Así que fijate antes. Caer en Torrens Street un sábado cualquiera porque lo dijo un blog de viajes es una forma genuinamente triste de pasar una noche en Angel.

Bien. Ahora la parte buena.

Qué es, y por qué importa la fecha

Slimelight funciona desde 1987, lo que lo vuelve lo más antiguo de su especie que sigue en pie en cualquier lado. El edificio que lo aloja es una nave industrial de fines del siglo XIX, una vieja acería, y en 1987 era una toma sin electricidad y sin puertas. La entrada costaba tres libras y llevabas tu propia bebida. Lo que ofrecía no era un mejor sonido: era una sala que te dejaba entrar vestido como venías, en un momento de Londres en el que muchas salas no lo hacían.

Esa es la institución completa, y explica la cara del público. Casi nada en la noche acumula cuarenta años seguidos de socios. Slimelight tiene gente que estuvo en la primera fiesta al lado de gente nacida dos décadas después, y lo que comparten no es una época musical: es esta dirección.

La gestión cambió en 2022, cuando Ricardo Castro tomó la posta tras la muerte del cofundador Mayuan Mak. El proyecto declarado de Castro es traer público más joven sin desalojar al viejo, y la programación lo refleja: tres pisos, cada uno dedicado a un tramo de lo que él llama la escena oscura. La planta baja guarda los cimientos — goth y synth pop ochentosos temprano, EBM e industrial cuando avanza la noche. Arriba es más duro, más rápido y bastante más fluorescente. Ahora hay performances en vivo, algo que antes no existía.

Práctico, porque las listas no te lo van a contar

El edificio son siete espacios en cinco niveles con permiso hasta las 6, y Slimelight históricamente aguanta hasta que vuelve a andar el subte. Los socios pagan más o menos la mitad, y el sistema de socios es viejo: buena parte de la sala está adentro. En la última cobertura detallada eran 20 libras en la puerta y 10 para socios. Tomá cualquier precio que leas como algo a chequear, este incluido.

Producirse acá no es decoración, es la actividad en sí. Los espejos están con tres capas de gente batiéndose el pelo, las escaleras funcionan como set de fotos y suele haber varios fotógrafos dando vueltas. Si llegás con ropa normal nadie te echa, pero habrás entendido mal a qué viniste.

Para quién es

Para quien quiera ver cómo se ve una subcultura a la que se le permitió envejecer en el mismo lugar en vez de ser expulsada por el alquiler. Londres perdió una cantidad enorme de salas así — la misma erosión que atraviesa el texto de Near sobre el Dalston Superstore — y las que sobreviven suelen hacerlo porque construyeron algo con socios y no con clientes.

Andá por la continuidad y por el vestuario. Andá una noche en la que realmente haya. Y si estás armando un fin de semana entero y no una sola trasnochada, el Central Station queda quince minutos al oeste y plantea un argumento emparentado sobre cuánto tiempo puede una sala retener a su propia gente.

Fuentes: i-D, Electrowerkz (official site), Wikipedia — Electrowerkz

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