
Wilton's Music Hall, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
Wilton's Music Hall
Un music hall de 1859 oculto tras las casas de Whitechapel. Hace 300 funciones al año.
Razones para visitarlo
- Construido en 1859 por John Wilton detrás de la hilera de Graces Alley, porque el frente a la calle costaba demasiado — el escondite es original
- Misión metodista de 1878 a 1956; durante la Gran Huelga de los Muelles de 1889 su bar sirvió mil comidas diarias a las familias de los estibadores
- Destinado a la demolición en los desalojos; lo salvó una campaña con John Betjeman, Peter Sellers y Spike Milligan, protegido Grade II* en abril de 1971
- Restaurado con 3,6 millones de libras hasta 2015 sin embellecerlo — unas 300 funciones al año, de la ópera al cabaret
Todos los edificios de esta ciudad están parados encima de otro. Este es el caso raro en el que podés comprar una entrada y sentarte adentro de la capa de abajo.
Bajá por Graces Alley desde Ensign Street y lo que ves es una hilera de casas viejas y gastadas. El teatro no está en ellas — está detrás. Cuando John Wilton mandó construir la sala, en 1859, el frente a la calle para un music hall costaba caro, así que su arquitecto, Jacob Maggs, puso una sala para 1.500 personas — arañas, espejos, pintura decorativa, calefacción y ventilación adelantadas a su época — en el terreno de atrás de una fila de casas que ya existía, conservando una como el pub por el que se entraba. El escondite no es un capricho de reformas posteriores: es el proyecto original, dictado por la economía original. Estás mirando el precio del suelo victoriano, traducido a arquitectura.
El teatro se presenta como el gran music hall más antiguo del mundo, y paso el dato con su atribución puesta, porque lo documentado ya es notable sin redondear para arriba.
Qué funcionó acá entre canción y canción
La primera sala se incendió en 1877. Lo que reabrió tras la reconstrucción no siguió siendo music hall mucho tiempo: de 1878 a 1956 — casi ocho décadas, más de lo que nunca programó varieté — esto fue la Misión del East End de la Iglesia metodista. Y acá está la capa que me interesa: durante la Gran Huelga de los Muelles de 1889, la Misión armó un comedor popular en el Mahogany Bar y sirvió mil comidas por día a las familias de los estibadores en huelga. La sala construida para entretener a la clase obrera se pasó la huelga manteniéndola viva. Las mismas paredes, otro verbo.
Después, la historia de siempre de posguerra casi termina con todo: desalojos, órdenes de demolición, un edificio demasiado raro y demasiado escondido para defenderse solo. Lo defendió una campaña con nombres: Sir John Betjeman, Peter Sellers, Spike Milligan — que consiguió la protección Grade II* en abril de 1971 y la compra por el Greater London Council. Un poeta y dos Goons salvaron un teatro que el municipio ya tenía agendado como escombro. Esa frase sola justifica el pin.
La restauración que supo frenar
El Wilton's Music Hall Trust se hizo cargo del edificio en 2004 y terminó una restauración de 3,6 millones de libras en septiembre de 2015 — y el motivo para ir es lo que esa restauración no hizo. Las paredes no se alisaron y repintaron hasta la prolijidad de centro de visitantes; las superficies todavía cargan un siglo y medio de pintura, quemaduras y parches, estabilizados en vez de borrados. La mayoría de los edificios victorianos restaurados te muestran un edificio victoriano como los victorianos hubieran querido mostrarlo. El Wilton's te muestra el tiempo del medio — la parte que cualquier otra restauración borra, y que casi siempre fue el comedor popular de alguien.
En la práctica
Es un teatro en actividad, no un monumento con tiendita: unas 300 funciones al año entre ópera, clásica, cabaret, títeres y danza, y al momento de escribir la programación de otoño está a la venta — fijate y reservá, porque la sala es chica para los estándares de hoy y lo bueno se agota. El Mahogany Bar — el mismo bar del comedor de 1889 — abre los días de función. Las estaciones son Tower Hill y Aldgate East; la caminata cruza calles que los desalojos sí se llevaron, lo que funciona como nota al margen a cielo abierto.
Por qué ir
Porque la historia escénica del East End sobrevive casi toda como placa en edificio nuevo, y esta es la única dirección donde sobrevive como una sala en la que sentarse. La cobertura de Near no para de rodear el mismo hallazgo — una noche gótica en una vieja acería, un pub con cincuenta años del mismo oficio — la continuidad es lo más raro que produce una ciudad. El Wilton's es la entrada más antigua de ese argumento, y la única con campana de entreacto.
Fuentes: Wilton's Music Hall (official site), Wikipedia — Wilton's Music Hall


